Pensamientos, artículos e ideas que reforman.

Comienza tu semana con un poco de inspiración, un poco de desafío, y ve tu vida reformada.

Pero ahora que han sido liberados del pecado y se han puesto al servicio de Dios, cosechan la santidad que conduce a la vida eterna.” (Romanos 6:22, NVI)

Mi Comentario: ¿Es cierto que porque hemos sido liberados del pecado, no volveremos a ser tentados? Por supuesto que no. El adversario anda buscando a quién devorar. Así lo declara claramente Pedro en su primera carta a los creyentes (5:8). Sin embargo, ser libre del pecado significa que su poder sobre a quién servimos ha cesado, y nuestra voluntad está ahora entregada al que nos ha liberado, ¡Cristo Jesús! No puedes vivir una vida santa que te lleve a la vida eterna mientras tu voluntad esté entregada al pecado. Si, por el contrario, Cristo ha liberado tu voluntad, ahora puedes ofrecerte al servicio de una vida santa, produciendo una santidad vivificante en tu vida que proporciona paz interna con Dios y con los demás. «Pero ahora, puesto que has sido liberado del pecado y te has convertido en esclavo de Dios, tienes tu fruto, que resulta en la santificación, ¡y el resultado es la vida eterna!», afirma una versión en inglés (CSB, Romanos 6:22) Cuando Jesús nos libera del poder dominante del Pecado, que nos lleva a hacer cosas que no queremos hacer porque sabemos que están mal, entonces disfrutamos del fruto de la Santificación, que nos lleva a la vida eterna. Sin embargo, si tu fuerza de voluntad sigue dominada, sucumbes al pecado y vivirás una doble vida, que te lleva al engaño y a ser devorado por el enemigo.


La cultura de la iglesia que no es saludable es, al final, un problema teológico. Con el tiempo, las personas se comportan de forma congruente con sus creencias más fundamentales. Lo que la comunidad de la iglesia cree sobre Dios, sobre sí misma y sobre el mundo, determinará la forma en que interactúa con cada uno de ellos. - Eric Geiger & Kevin Peck (Designed to Lead)

Mi Comentario: Aunque el enemigo está claramente buscando esclavizar a la gente a estilos de vida de pecado. Hay otra área importante que debemos examinar para cambiar radicalmente los patrones dañinos en nuestras iglesias locales que eventualmente se convierten en una cultura. El chisme, la calumnia, la división, el conflicto y el pecado son parte no sólo de la obra del enemigo y de la naturaleza pecaminosa, sino de un sistema de creencias que los tolera y les da lugar. La manera de enfrentar las culturas dañinas es reevaluar las creencias más fundamentales que la gente tiene sobre Dios, sobre sí misma y sobre los demás. La conciencia de Dios siempre llevará a las personas a reflexionar sobre lo que creen de sí mismas y sobre cómo tratan a los demás. La Iglesia primitiva tenía una conciencia de Dios que les llevó a un estilo de vida muy diferente al de la mayoría de las iglesias actuales. Basta con leer el siguiente pasaje de los Hechos y notar que había un claro enfoque en las enseñanzas (creencias) que los llevaban a vivir de manera diferente a todos los demás:

Y se dedicaban continuamente a las enseñanzas de los apóstoles, a la comunión, al partimiento del pan y a la oración. Sobrevino temor a toda persona; y muchos prodigios y señales se hacían por los apóstoles. Todos los que habían creído estaban juntos y tenían todas las cosas en común; vendían todas sus propiedades y sus bienes y los compartían con todos, según la necesidad de cada uno. Día tras día continuaban unánimes en el templo y partiendo el pan en los hogares, comían juntos con alegría y sencillez de corazón,” (Hechos de los Apóstoles 2:42–46, NBLA)

Preguntas para reflexionar:

  1. Ha sido tu voluntad liberada del poder del pecado? En otras palabras, reconoces que lo que practicas no está bien, y deseas ser libre de esas cadenas. Si lo deseas entonces puedes clamar para que Dios santifique tu vida, y él lo hará simplemente sigue determinadamente perseverando clamando para que su Espíritu Santo te santifique.
  2. Lee el libro de los Hechos y examina lo que sucedió en la Iglesia primitiva que produjo un estilo de vida radicalmente diferente al de nuestras iglesias hoy. ¿Qué enseñaron los apóstoles? ¿Qué sucedió en medio de ellos continuamente? ¿Qué practicaban como costumbre?
Te has suscrito con éxito a SCRIPTA // Lecturas que Reforman
Bienvenido. Has iniciado la sesión con éxito.
Muy bien. Te has inscrito con éxito.
Su enlace ha caducado
Éxito. Revisa tu correo electrónico para ver el enlace mágico para iniciar sesión.